Del ruido al sistema.
Todo comercio ya tiene un sistema. Casi siempre está repartido entre un cuaderno, una planilla y tres conversaciones de WhatsApp.
Entropy reúne esa operación en un solo lugar que funciona: tienda en línea, pedidos, stock, proveedores, repartidores, facturación electrónica — y el margen real, el que se calcula sobre valores netos sin IVA.
Se contrata de dos formas: como sistema de gestión ya construido y probado, o como desarrollo a medida cuando el negocio no entra en un molde.
Quien lo construye trabajó antes del otro lado del mostrador. Fábrica de pastas y pizzería propias, cocinas de restaurante y de hotel de montaña para 250 comensales diarios, subgerencia de supermercado. La reunión de relevamiento no arranca en cero.
Las seis secciones
Cada una tiene su propia dirección y se puede enlazar por separado.
Casos destacados
Trabajo verificable, con el problema antes que la solución.
- Comercio de consumo con reparto propioDestacado
Un comercio de consumo con reparto propio decide todos los días qué reponer, a quién comprarle y cuánto cobrar el envío. Las plataformas de comercio electrónico resuelven la vidriera; el resto queda afuera.
- Software embebidoDestacado
La gestión de débitos automáticos le llevaba al área de Administración unas cinco horas, dos veces por mes. Había que cruzar a mano varios archivos de planilla y corregir uno por uno los identificadores de cada punto de venta, porque el banco reconoce cada débito por una combinación exacta de CUIT, CBU y punto de venta: alcanzaba con que un cliente cambiara de cuenta o de titularidad para que la correspondencia dejara de cerrar.
Empresa de software embebido en hardware propioVer el caso →